Las agujas de Delta Airlines

Hace unos días, el que tenía que ser un plácido vuelo entre Amsterdam y diferentes ciudades de Estados Unidos se convirtió en una sorprendente y peligrosa experiencia. Concretamente para varios pasajeros ‘business’ (en aviones diferentes) de la compañía Delta Airlines, que mientras saboreaban unos bocadillos durante el trayecto se encontraron con un desagradable enemigo: unas agujas de costura.
Tras el aviso de los pasajeros a los miembros de la tripulación, los auxiliares reaccionaron con rapidez eliminando todos los bocadillos que iban a servirse durante el vuelo, substituyéndolos por pizzas. Durante el vuelo lo importante es prestar toda la asistencia necesaria a los afectados (una aguja puede provocar desde una asfixia hasta la transmisión de una enfermedad…) y ya en tierra se deben tomar las primeras medidas en profundidad. Así se hizo.
Apertura de varias investigaciones
Delta Airlines emitió un comunicado en el que aseguraba iniciar la cooperación con las autoridades pertinentes para esclarecer los hechos a través de una estricta investigación. De la misma manera, se puso en contacto con la empresa proveedora del catering, la holandesa Gate Gourmet, para confirmar que se cumplen las medidas de seguridad alimentaria. Evidentemente alguien falló, por lo que una de las partes tenía que asumir la responsabilidad.
Del mismo modo, Gate Gourmet abrió una investigación interna para determinar cómo pudieron acabar varias agujas dentro de unos bocadillos, máxime cuando la propia compañía ha asegurado que realiza diariamente exhaustivos controles de calidad en todos sus procesos.
Y es que en esta crisis juegan tres. La empresa proveedora, que debe garantizar al 100% la seguridad de todos los productos que expide; las autoridades que controlan el acceso en los aeropuertos, y la compañía aérea, que desempeña un papel ‘pasivo’ (confía en la buena labor de proveedor y seguridad aeroportuaria).
Nada de eludir responsabilidades sin pruebas
Lo cierto es que hubiera sido muy fácil para Delta Airlines utilizar la técnica del ventilador y cargar directamente contra las partes que presuntamente han cometido el error. Sin embargo, ha actuado de manera correcta al abrir una investigación paralela a la de Gate Gourmet para conocer todos los detalles del suceso y así evitar que se vuelva a repetir.
De hecho, algunas voces expertas han explicado que se deberán revisar los procedimientos de seguridad, ya que por negligencia o por simple descuido involuntario, varios pasajeros están siendo medicados contra posibles enfermedades contagiosas y mucha gente mirará bien lo que coma antes de dar el primer bocado.
Lo que queda claro es que alguien ha fallado… Como siempre, hace falta que ocurra alguna desgracia para revisar los protocolos de actuación.
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